Lo que la mayoría piensa es que duermen con todo su cuerpo dentro de su caparazón. Sin embargo, cuando se sienten cómodas y seguras, sacan sus patitas y su cabeza afuera. Suelen tener comportamientos distintos a los esperados.
La forma en que mi tortuga Solcito duerme es curiosa.
En el aire libre, busca un hoyo, se entierra y duerme.
La tortuga duerme con las patas estiradas en el aire.
Masticando lechuga, le dio sueño, estiró sus patitas y se durmió.
De a poco voy descubriendo qué alimentos le apetecen más a mi tortuga Solcito. Ha sido el turno de las flores, algo nuevo para su paladar, dejando un poco de lado los tradicionales pastos y vegetales que tanto le gustan, para darle paso a nuevos alimentos que cubran sus necesidades nutricionales.
Las mezclas de pasto y vegetales siempre serán sus preferidas.
Un vídeo de mi tortuga comiendo vegetales vorazmente.
Los pétalos de rosa, por el momento, no son de su preferencia. Se acerca a ellos y sólo los huele. Quizás con el tiempo y presentándolos más a menudo, termine comiéndoselos.
Lo que ha probado con éxito han sido los dientes de león, tanto flores como hojas. ¡Le fascinan a mi tortuga!
Aquí cuelgo unos vídeos donde come pastos, hojas y flores de dientes de león.
Es importante que la tortuga coma alimentos variados, a fin de que crezca sana y fuerte, y así evitar problemas de falta de calcio y piramidismo.
Conforme mi tortuguita ha ido creciendo, he notado que está cada vez más curiosa y activa. Creo que se debe también, en parte, a los días de calor en pleno invierno.
Cada vez come un poquito más, bebe más agua, y camina un largo rato hasta que se cansa de comer cualquier hierba que se le cruce. Busca un hoyo en la tierra y, después de acomodarse, se duerme plácidamente.
Día soleado. La pequeña tortuga buscando para comer.
En esta oportunidad, les dejo dos vídeos donde mi tortuga de 5 meses de edad (pronto cumplirá 6) aparece escalando.
¡No hay hierba dura ni muro alto para Sol!